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Educacion y Salud Mental - ATRAPADOS CON SALIDA - Salud Mental - Artículos
Salud Mental : ATRAPADOS CON SALIDA
Enviado por DrMedina el 21-02-10 / 13:33 (857 Lecturas) Artículos del mismo redactor

Hay un tema recurrente entre los profesionales de la salud mental, y son los manipuladores de los afectos y desgracias ajenas, al que...
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nosotros denominamos psicópatas. Son expertos en establecer un tipo especial de relación con una persona o grupo, en la cual ejerce el poder sobre la otra u otras personas. La personalidad psicopática es definida como “una variedad de individuos con necesidades especiales y recursos atípicos para satisfacerlas”. El psicópata en su accionar no es visiblemente 100% psicópata. No tiene una característica física que lo distinga. Es uno como nosotros. Puede estar tomando apunte o dar una clase, ser un compañero de trabajo, un líder social. Sólo cuando actúa “psicopáticamente” se lo puede reconocer, es decir en la relación con el otro (partenaire). Hay pautas para operar dentro de la personalidad en los manipuladores (psicópatas) y de sus atormentadas personas cautivas de su habilidad. Hay manejadores y manejados, y entre estos existen quienes son manipulados una y otra vez. Es decir repiten ese tipo de relaciones con distintos manipuladores como puede ser la madre, una amiga, una pareja, un jefe. Son personas vulnerables y que “ofrecen” su debilidad relacional a ciertas personas, capacitadas distorsionadamente, para aprovecharlas. De alguna manera, los sometidos también necesitan lo que el manipulador les da, porque tienen miedo al no tener recursos psíquicos para desprenderse, o poseen una autoestima baja; en general creen que deben esforzarse para ser aceptados y dignos de ser amados. Cuando se trata de una relación afectiva, es muy difícil detectarlo antes de que se produzca el entrampamiento. Una de las pautas es la victimización: son personas que siempre han sido tratados como “pobrecitos”, o que vienen de relaciones en las que no tuvieron suerte. Para lograr que su víctima “agache la cabeza”, el manipulador teje una telaraña: en la primera etapa la seduce, y después la incomunica de los terceros que puedan marcarle algo de lo que acontece. Sólo se puede manipular a alguien si primero se lo ha seducido, si se lo ha captado. Nadie puede manipular a alguien que no se deje manipular. Nadie puede hacerle hacer algo que el otro no quiera hacer. Hace una cosificación de la persona. Para él la persona pasa de sujeto a objeto. Así como para sacar un clavo, utilizamos una tenaza y una vez utilizada la tiramos en el cajón de herramientas, así hace el psicópata con las personas, las usa y cuando no le sirven las deposita en el cajón de herramientas ya usadas. La cosificación del otro está en forma innata en los psicópatas y como ideología en muchos políticos demagogos o en busca de clientelismo. De esta forma le quitan la energía que necesitan esas personas o grupos para evadirse de la situación; las mantiene bajo un enérgico control y amenaza. Además, las descalifica y culpa. Las mujeres también manipulan, pero desarrollaron formas más sutiles de hacerlo, y es más común que sean los hombres quienes manipulan. Esto se apoya en una sociedad que lo convalida, porque tienen el poder económico o por una cuestión cultural "machista". El psicópata emplea la distorsión de la comunicación o la falta de ésta. Niega lo que la víctima le dijo, o le hace creer que entendió mal. Cuando entiende en un sentido, le dice que es en otro, y siempre lo hace en su contra. En el entorno social en general, existe una aceptación de estas conductas nocivas, pues ya no es socialmente cuestionada y a veces hasta valorada; lo vemos en varios programas de TV cómo el conductor maneja a la gente. La víctima o partenaire acepta cualquier cosa, aun en contra de su beneficio y de su naturaleza, no se trata de la adaptación "saludable" que todo ser vivo tiene, sino de una sobre-adaptación forzada. Son las personas que siempre están dispuestas a hacer de todo con tal de ser queridas o reconocidas (como en la TV). Se van amoldando, y se dan cuenta cuando ya están inmersas en la situación. Por último diríamos, que es campo de estudio del sociólogo el ajuste del individuo en el grupo: adaptado o inadaptado; del moralista religioso y ético, valorar lo bueno y lo malo; del legista juzgar las responsabilidades; del psicólogo las motivaciones de la conducta individual. El psiquiatra, dentro de su campo de acción, debe evaluar si una persona está sana o enferma. “Y, el psicópata puede ser raro, inadaptado, malvado, delincuente o tener una conducta incomprensible, pero no es un enfermo” (Marietán). Es como es, sus actitudes son consonantes con su personalidad, no sufren por eso no llegan nunca a la consulta; en cambio las victimas o partenaire generalmente presentan síntomas psicosomáticos, como signos de estrés prolongado sufriendo serias enfermedades psicofísicas. Pero…son atrapados con salida, ya que si toman conciencia de su situación relacional anómala deberán intentar desplazarse de esa sobre-adaptación; de lo contrario comenzarán a “satelitar” por los consultorios en busca de diferentes soluciones, sin darse cuenta del verdadero origen de su problema.

DR EDUARDO MEDINA BISIACH

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