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Educacion y Salud Mental - LO NO RESUELTO DE LAS CONDUCTAS HUMANAS - Salud Mental - Artículos
Salud Mental : LO NO RESUELTO DE LAS CONDUCTAS HUMANAS
Enviado por DrMedina el 26-01-10 / 18:04 (748 Lecturas) Artículos del mismo redactor

Quisiera comentar y compartir con ustedes los avances en la relación persona-entorno, junto a importantes...
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psiquiatras como Stahl, Lope Mato y Marquet. Nos señalan que para que una persona manifieste trastornos en su conducta, o bien para que exteriorice una patología en su personalidad totalmente exuberante, tiene que aguantar dos impactos; el primer impacto estaría dado por lo biológico (orgánico): lo molecular, la estructura de su cerebro, la genética y las proteínas de su cerebro; el segundo impacto está llanamente concerniente con el medio ambiente en donde se halla este paciente, con las realidades de vida que tiene que desafiar, con sus capacidades de resistencia o no, con sus recursos inconscientes o no, con el contexto donde se crió, donde vive y donde desarrolla su trabajo. Es lo que vemos todos los días en la práctica, las personas con trastorno de personalidad, trastorno de conducta, patologías del sistema nervioso, que son tratadas con psicoterapias y co-terapias, evolucionan mucho más rápidamente que los que hacen un solo tipo de tratamiento, y lo que es más importante, tienen mucho menos riesgo de recaída, y se presentan con mucho menos frecuencia sus episodios de trastorno de la personalidad, que aquellos que abordan un solo objetivo, como sería el biológico. Hablar específicamente de ese primer impacto, es decir de la parte biológica, no descarta en absoluto ni deja de lado, la jerarquía de ese segundo impacto que generalmente actúa como “gatillo” para que se desencadene el trastorno de conducta Es muy probable que el paciente que sufre el primer impacto y que nunca es víctima del segundo, no desarrolle un trastorno manifiesto en su personalidad. Tiene el terreno pre-dispuesto pero no lo manifiesta, porque no sufre del segundo impacto. Pero el paciente que tiene la mala suerte de pasar por el terreno pre-dispuesto de su primer impacto y enfrentar situaciones que actúan como gatillo y que corresponden a su entorno, a su vida y a sus incapacidades de afrontamiento, ese paciente sí va a desarrollar plenamente un trastorno de conducta o una patología de su sistema nervioso.
Las neuronas son las células que constituyen el cerebro, son células que forman el cerebro y por estar en el cerebro se llaman neuronas. Estas células no están adheridas entre sí como el resto de las células del organismo humano, sino que están enfrentadas y no se tocan, dejan un espacio (hendidura, sinapsis) entre ellas. Cuando se descubre que el mensaje a nivel cerebral de la información era un impulso eléctrico, el enigma era ¿cómo se trasladaba ese impulso eléctrico de una célula a la otra si no se tocaban? Investigando justamente la sinapsis (espacio entre ellas) se llega a la conclusión de que son sustancias químicas las que permiten que el impulso eléctrico “pegue el saltito”, al decir de Marquet, a través de ese charco o esa hendidura y comunique una neurona con la otra. Entonces inmediatamente se dedicaron a establecer o a identificar cuáles eran estas sustancias químicas y estas sustancias químicas, son muchísimas (aminas cerebrales). Todo esto era muy lindo en aquella época, pero el principal hito y descubrimiento de la psiquiatría biológica, no es este sistema de neuro-transmisión y cómo estas sustancias manejan las conductas, sino que fue descubrir algo que en ese momento no fue importante, pero sí es ahora. ¿De dónde se fabrican estas sustancias químicas para que el Sistema Nervioso Central (SNC) y el cerebro se desarrollen químicamente en su integridad y en su normalidad? De la alimentación. Es necesario que el sujeto esté bien alimentado, ya que el individuo desnutrido o mal alimentado sufre un daño en su química cerebral que va a modificar estas aminas y por lo tanto, va a modificar y alterar sus conductas. La consecuencia directa de estos cerebros averiados por desnutrición, son las conductas agresivas y violentas. Entonces no es de extrañar la escalada de agresividad y violencia, sobre todo en niños y en adolescentes, si podemos llegar a la conclusión de que esos cerebros están dañados irreversiblemente por desnutrición.
El tercer gran descubrimiento lo hizo la psiquiatría se dieron cuenta que el SNC no funcionaba aislado, que estaba muy relacionado con el resto del organismo y entonces empezaron a averiguar porqué situaciones del SNC o de la vida del individuo podían repercutir o transformarse en síntomas en el estómago, en el hígado, en la vía digestiva, en otros órganos. Cualquier situación de estrés que sea profunda, sostenida y dure más de veinte días, puede modificar la química cerebral. Nuevamente entonces, no solo tenemos que tener cuidado con que nuestro cerebro y el de nuestros niños que estén bien nutridos, sino que también tenemos que tener cuidado con las situaciones en que vivimos, cuan profunda son y cuanto duran. Entonces, para terminar, lo importante de todo esto es que en treinta años de investigación, los dos hitos fundamentales para lo que significa el tema que estamos tratando hoy, son la desnutrición y el estrés, dos situaciones incoherentes y verdaderamente espantosas pero evitables, para lo que significa la conducta humana y el desarrollo cerebral.
DR EDUARDO MEDINA BISIACH

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