Bienvenido a nuestro sitio - Elena Farah - Eduardo Medina - www.Farah-Medina.com
Nuestros perfiles - Filosofia de la web - Contactese con nosotros: info@farah-medina.com - Libros de Autores

Menú
Buscar
¿Quién está en línea?
1 usuario(s) en línea (1 usuario(s) navegando Artículos)

Miembros: 0
Invitados: 1

más ....
Educacion y Salud Mental - LA DEMOCRACIA Y EL INSTINTO DEL PODER Y DINERO - Salud Mental - Artículos
Salud Mental : LA DEMOCRACIA Y EL INSTINTO DEL PODER Y DINERO
Enviado por DrMedina el 23-05-09 / 20:55 (505 Lecturas) Artículos del mismo redactor

Voy a efectuar breves disquisiciones y análisis sobre la actualidad pre electoral, sobre algunos protagonistas, siempre desde mi punto de vista profesional de la Salud Mental. Considero a la democracia como el más difícil...
PARA CONTINUAR HAGA CLIK EN LEER MAS...

sistema de gobierno, porque exige un delicado equilibrio entre términos opuestos, sobre todo al tener que preservar los derechos del individuo sin descuidar el interés general y el bien común. Además, exige una educación permanente, un aprendizaje que comienza en la infancia y solo se detiene en el último día, es como decir que comienza siempre y no termina nunca. Es la base fundamental de la convivencia democrática. Sin embargo, la democracia se hace cada vez más compleja para el hombre común. Se le exige un alto grado de racionalidad, estando inmersos en un mundo ganado por los estímulos irracionales de la pasión, la propaganda, el deporte (somos un país futbolero) etc. Sociedad en la que crece el hedonismo (dedicarse solo al placer) individualista y culto al espectáculo. Además, la búsqueda incesante de poder y dinero entre sus dirigentes que logra el descreimiento ciudadano de los políticos. “Esto no se debe confundir con la política, sino con quienes dejamos que la ejerzan”, al decir de Savater. Nos estamos acostumbrando a contemplar paisajes en nuestra dirigencia, en donde la cuestión de los límites parecen fronterizos entre lo normal / anormal. Estoy refiriéndome a conductas humanas. Existe un creciente interés de las ciencias de la Salud Mental por entenderlas. Este interés tiene que ver con dos factores. En primer lugar, el desarrollo que han tomado los estudios de la personalidad con el creciente conocimiento que tenemos del cerebro. Y en segundo aspecto, tiene que ver con la potencial y actual tendencia socialmente destructiva que caracteriza a ciertas conductas. Es un tema trans-disciplinario pues atraviesa, además de la Salud Mental, la Sociología, la Antropología y la Filosofía, llegando a lo Político. Varios individuos tienen tendencia a producir acciones por el solo hecho de calmar ansiedades, quizás referidas a una constitución instintiva de los mismos. Sería como un déficit del control de impulsos y de carencia reflexiva. Lo que pasa es que la intensa gratificación que estas conductas les provee, supera los riesgos que estas actividades puedan contener provocando un déficit de actitudes autocríticas. Alberto Chab, psicoanalista argentino, hace una reflexión sobre el origen de la apetencia individual y social del dinero, vigente ante los actuales acontecimientos políticos referidos a el autoritarismo y la corrupción. Teniendo al poder y sobre todo al dinero como principal protagonista, el psicoanalista postula la existencia de un nuevo instinto, que agrega a los dos instintos de la primera clasificación freudiana (instinto de conservación y de muerte) y al que llamó “instinto de poder”. A éste, le atribuye el autor un papel fundamental en la vida psíquica y una relación profunda y trascendental con el dinero. A partir de estos conceptos que introduce, explica el origen individual y social del dinero, así como sus usos y manejos, no sólo económicos sino también psíquicos, o sea puramente emocionales. Consecuentemente, sostiene la existencia de un nuevo tipo de neurosis, la denominó “neurosis de poder”, y su manifestación más conspicua es la “neurosis dineraria”, que podíamos agregarla como “neurosis política”.
Se considera que estos nuevos conceptos y explicaciones tienen amplias aplicaciones en la teoría psicoanalítica, así como en sociología y en economía. Creo que todo esto hace ver a la democracia como si fuera un lujo político, una prueba costosa que despierta temor en el ciudadano común. Pareciera que el Estado propiciara un “como sí” necesitara ciudadanos que pensaran y reflexionaran, pero la realidad es que declama como instrumentos al temor o al caos, para que los ciudadanos no utilicen su raciocinio para una libre elección. Pero de esto se departe poco. Por estas pretensiones desde el poder, germina el anhelo de un gobierno fuerte (autoritario) que nos libere del peso de la responsabilidad ciudadana, cuando en realidad se está practicando una democracia rutinaria que se confunde con la indiferencia.
Deberíamos destacar aquí si en estos casos los ciudadanos que piensan y los funcionarios, realmente se cuestionan si ciertas conductas disruptivas del Estado, no serían un canal de comunicación que nos están diciendo ¿que tipo de vínculo Estado-ciudadanía propicia?
Como vemos, algo inconsciente que todo tenemos, se muestra de dos maneras: por un lado desde el Estado personificado, se le agrega una herramienta política para la activación del instinto de poder y dinero. Por el otro, al activarse el instinto de conservación, estamos anulando el discernimiento ciudadano. Creo que se pretende constituir una asociación no conveniente para el país ni para la salud mental de sus habitantes.

DR. EDUARDO O. MEDINA BISIACH

Valoración: 7.00 (2 votos) - Valorar artículo -
Versión imprimible Enviar a un amigo Crea un documento PDF con el artículo
Ingreso
Recomiéndenos


Eduardo Medina - eduardo@farah-medina.com.ar
Elena Farah - elena@farah-medina.com.ar
Diseñado por Martin Pardina - TechBox
Powered by Xoops Argentina