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23 febrero, 2014

PENSANDO LA MEDICINA CON MET√ĀFORAS

DR EDUARDO MEDINA BISIACH                                                      

Voy a seguir los conceptos del Dr. Carlos Tajer, sobre¬†las met√°foras como instrumentos b√°sicos del pensamiento y que conforman la relaci√≥n m√©dico-paciente ¬ŅQu√© es una met√°fora?: las met√°foras permiten la comprensi√≥n de una idea o dominio conceptual en t√©rminos de un dominio diferente. Al hablar de nuestra experiencia de vida, por ej., son habituales las frases como ‚Äúel rumbo que tomamos… los senderos recorridos… marchamos hoy hacia…‚ÄĚ. La vida es manifestada a trav√©s de una met√°fora estructural: la vida es un viaje. En este caso comprendemos un dominio existencial abstracto como la vida, a trav√©s de un dominio m√°s concreto de espacio y desplazamiento: ¬†el viaje. El proceso metaf√≥rico propiamente va del concepto m√°s concreto al m√°s abstracto, y no en el otro sentido. Concreto se refiere a una mayor cercan√≠a al desarrollo del cuerpo, su experiencia f√≠sico-neural y su interacci√≥n con el medio. En los ejemplos explicados, no cabe duda de que poseemos experiencias de viajes, en mayor relaci√≥n con nuestros sentidos y nuestro cuerpo, que los conceptos m√°s abstractos vida o tiempo. Las primeras frases que enunciamos, utilizan diferentes referencias metaf√≥ricas que remiten a una met√°fora estructural, la vida es un viaje, que resume una serie de correspondencias entre ambos conceptos. Podemos descifrar met√°foras que describen a ese dominio aunque nunca las hayamos escuchado con anterioridad: ‚Äúlleg√≥ a una encrucijada… se perdi√≥ en ese atajo… la tormenta lo llev√≥ a mal puerto…‚ÄĚ Estas referencias no son decorativas o po√©ticas, sino que resultan esenciales para comprender aspectos de la vida. No tenemos forma de pensar los elementos complejos de nuestra realidad sin met√°foras, y cuanto m√°s abstracto es el problema, se necesitar√°n mayor n√ļmero y ‚Äúcapas‚ÄĚ de met√°foras. As√≠, cuando nos referimos al tiempo, la vida, el amor, la pareja, las emociones, los s√≠ntomas, los objetivos, el sentido, los valores, lo bueno y lo malo, la salud, la medicina, lo hacemos constantemente con met√°foras. La medicina actual ha alcanzado un extraordinario desarrollo cient√≠fico-t√©cnico y se halla en el origen de una potencial revoluci√≥n a trav√©s de la confluencia de la gen√©tica-manipulaci√≥n celular, los biosensores y la inform√°tica. No ha sido similar el desarrollo de la relaci√≥n m√©dico-paciente, y una de las mayores cr√≠ticas a la pr√°ctica actual es de un pobre ‚Äúhumanismo‚ÄĚ. Las dificultades para reelaborar el encuentro m√©dico-paciente son muy grandes. La estructura de la atenci√≥n sanitaria, aun en sistemas igualitarios y con m√©dicos de cabecera, genera consultas breves y una pr√°ctica atomizada de mini-sub-especialidades. Para la necesaria reelaboraci√≥n de nuestro pensamiento y pr√°ctica, debemos aprovechar los ricos recursos de la sociolog√≠a, la ling√ľ√≠stica, la comunicaci√≥n y las ciencias humanas en general. T√©cnicamente, los ling√ľistas agrupan expresiones referidas a un tema particular (ej., el tiempo) y denominan met√°fora estructural a la ra√≠z conceptual com√ļn que permite su comprensi√≥n, cuando hablamos del tiempo es frecuente afirmar que: el tiempo es oro‚Ķ, desperdici√≥ su tiempo‚Ķ, invirti√≥ muchas horas‚Ķ, capitaliz√≥ esa ma√Īana‚Ķ, derroch√≥ sus mejores a√Īos‚Ķ, ni un centavo de mi tiempo…Podemos comprender cualquiera de estas afirmaciones porque remiten a una met√°fora estructural que nos resulta familiar: el tiempo es una mercanc√≠a. El cerebro es una m√°quina: le cruj√≠an los engranajes, se le salt√≥ un tornillo…Una organizaci√≥n social es una planta: nuestra sociedad tiene fuertes ra√≠ces… se nutre de‚Ķ el fruto de nuestra actividad… la savia de la sociedad. Una organizaci√≥n social es un cuerpo: la columna vertebral del movimiento‚Ķ el brazo armado de la militancia… un par√°sito del partido… Pero, ¬ŅCu√°l es la mejor met√°fora de la medicina? Auto-diagnosticar nuestra actitud frente a los pacientes y la enfermedad es √ļtil para comprender y mejorar nuestra pr√°ctica. Las met√°foras y enfermedades psicosom√°ticas, est√° bien investigado para emociones b√°sicas (enojo, miedo, disgusto), pero mucho menos para emociones sociales (culpa, verg√ľenza) Una clave para la comprensi√≥n de la construcci√≥n de las emociones complejas ha sido aportada por un estudio que ha investigado la sensaci√≥n de exclusi√≥n grupal (social). La hip√≥tesis era que las bases cerebrales del dolor social (la exclusi√≥n) son similares a las del dolor f√≠sico, lo que se confirm√≥ a trav√©s de las neuroim√°genes. ‚Äú¬ŅDescubriremos quiz√° que el sentimiento de ‚Äėcoraz√≥n roto‚Äô (soledad-separaci√≥n-aislamiento-discriminaci√≥n) nace en los ricos circuitos del sistema cerebral‚ÄĚ.Comoconclusi√≥n dir√≠a que las met√°foras caracterizan la situaci√≥n emocional que habita el paciente, aportando elementos para elaborar un discurso con met√°foras m√©dicas que generen escenarios en el pensamiento de los pacientes y familiares para contribuir a su sanaci√≥n, y a su vez enriqueciendo la mirada m√©dica.

DR EDUARDO MEDINA BISIACH

 

 

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