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29 noviembre, 2018

Consumo de alcohol en adolescentes

Autor: Chuanwei Ma, Pascal Bovet, Lili Yang, Min Zhao, Yajun Liang, B Lancet Child Adolesc Health 2018; 2: 415‚Äď29
Estudio poblacional sobre el consumo de alcohol en jóvenes adolescentes de países de ingresos bajos y medios.
Introducción
El alcohol es una sustancia psicoactiva que tiene efectos eufóricos, intoxicantes y relajantes y puede ser adictivo. El uso nocivo de alcohol está asociado con varios trastornos sociales, mentales y del comportamiento, y aumenta el riesgo de una amplia gama de enfermedades y de mortalidad

Incluso un bajo nivel de consumo puede aumentar el riesgo de varias enfermedades, incluyendo algunos c√°nceres En 2017, el consumo de alcohol fue considerado responsable de 3,2 millones de muertes en todo el mundo y fue la cuarta causa mayor de a√Īos de vida perdidos ajustados por discapacidad (despu√©s del consumo de tabaco, la hipertensi√≥n y el bajo peso al nacer).

La adolescencia es un per√≠odo vulnerable en relaci√≥n con la adopci√≥n de comportamientos da√Īinos, incluyendo el consumo de alcohol, los comportamientos de riesgo sexual, la inactividad f√≠sica, la lucha f√≠sica, la dieta poco saludable y el consumo de tabaco.

En Europa, el 57% de los adolescentes de 15-16 a√Īos reportaron consumir alcohol al menos una vez al mes, y el 70% experiment√≥ la embriaguez al menos una vez durante su vida. En los EE. UU., el 11,5% de los adolescentes de 12-17 a√Īos informaron que consum√≠an alcohol al menos una vez por mes.

Beber alcohol a temprana edad tiene efectos perjudiciales sobre la salud física y mental (p. ej., intoxicación por alcohol, accidentes de vehículos motorizados, violencia y suicidio) y es una de las principales causas de muerte en este rango de edad. Beber durante la infancia también aumenta el riesgo del uso nocivo del alcohol en la adultez.

El consumo de alcohol está asociado con varios problemas relacionados con la bebida. Los adolescentes que se han embriagado al menos una vez en su vida tienen un mayor riesgo de trastornos psicológicos.Aunque el consumo total de alcohol a nivel de la población está disminuyendo en algunos países, 10 el consumo de alcohol entre los adolescentes sigue siendo un importante problema porque los adolescentes a menudo ven el consumo de alcohol, incluida la embriaguez, como un rito para la transición a la adultez.

Varios factores están asociados con la probabilidad de consumo de alcohol entre los jóvenes, incluyendo la disponibilidad y la densidad de locales que venden alcohol, las políticas que restringen el acceso al alcohol (por ejemplo, las horas de venta restringida, la prohibición de venta a menores, etc.), y las normas sociales y culturales (p. ej., tolerancia social a los jóvenes y adultos que beben).

Es también importante tener en cuenta los patrones de consumo. Por ejemplo, los jóvenes podrían involucrarse en borracheras, especialmente cuando el alcohol se compra a vendedores comerciales y es consumido fuera del entorno familiar.

El consumo de alcohol y los patrones de consumo entre los adolescentes han sido ampliamente reportados en países de altos ingresos, pero se han hecho pocos estudios sobre el consumo de alcohol entre los adolescentes de países bajos y de medianos ingresos (PBMIs).17 Además, solo unos pocos estudios utilizaron un instrumento estándar para evaluar estas variables, lo que limita la comparación directa entre países.

En este estudio, los autores utilizaron datos de la Encuesta Global de Salud de Estudiantes basada en Escuelas (EGSE) para evaluar la prevalencia del consumo de alcohol, la frecuencia de embriaguez en la vida y los problemas relacionados con el alcohol, y las fuentes de compra de alcohol en adolescentes jóvenes en PBMIs entre 2006 y 2013.
Métodos

> Fuentes de datos

En este estudio poblacional, los autores usaron los datos m√°s recientes de la EGSE (2006-13) disponibles en forma p√ļblica en los sitios web de los Centros para el Control y la Prevenci√≥n de Enfermedades de EE. UU. (CDC) y la OMS. Los m√©todos y los principales hallazgos de la EGSE se describen tanto en los sitios web del CDC como de la OMS. En resumen, la EGSE es una encuesta escolar auto administrada desarrollada por la OMS y el CDC.

La meta de la EGSE es proporcionar datos sobre los comportamientos de salud entre adolescentes de 12-15 a√Īos utilizando los mismos procedimientos estandarizados para ayudar a los pa√≠ses a desarrollar programas y pol√≠ticas de salud efectivos.

Las encuestas realizadas antes de 2005 no se incluyeron en el an√°lisis de los autores porque este estudio se centr√≥ en datos recientes para mejorar la comparabilidad de los resultados entre pa√≠ses. Si un pa√≠s hab√≠a hecho m√°s de una EGSE entre 2006 y 2013, analizaron la √ļltima encuesta.

Se utiliz√≥ la misma estrategia de muestreo estandarizada, la misma metodolog√≠a de estudio y el mismo cuestionario en todos pa√≠ses. En pocas palabras, en cada pa√≠s, los participantes fueron seleccionados utilizando un dise√Īo de cl√ļster de dos etapas para proporcionar una muestra representativa a nivel nacional de adolescentes entre 12 y 15 a√Īos. Se incluyeron en el marco de muestreo todos los estudiantes en las clases de la escuela seleccionada.

El cuestionario de la EGSE está compuesto por diez módulos de preguntas sobre diferentes aspectos de la salud, incluyendo el consumo de tabaco, la dieta, la actividad física, las conductas sexuales y el consumo de alcohol.

Los países son libres de seleccionar diferentes módulos cuando hacen una EGSE nacional. Sin embargo, cuando un módulo es incluido en una EGSE en un país, deben utilizarse todas las preguntas centrales del módulo (generalmente hay menos de siete preguntas principales por módulo) y la redacción de las preguntas no puede ser alterada (a excepción de la traducción al lenguaje local).

El cuestionario es anónimo y se auto administra a los estudiantes durante un período de 40-45 minutos en el aula. Los estudiantes registran sus respuestas en una hoja de respuestas escaneable por computadora y el ingreso de datos es hecho automáticamente en los CDC de los Estados Unidos utilizando un procedimiento automatizado de reconocimiento óptico de caracteres.

La EGSE fue aprobada por el Ministerio de Educaci√≥n o un Comit√© de √Čtica de Investigaci√≥n en Salud en cada pa√≠s participante, o ambos. La participaci√≥n fue voluntaria y se obtuvo el consentimiento verbal o escrito de todos los adolescentes y sus padres o tutores en cada pa√≠s. Este estudio no necesit√≥ la aprobaci√≥n de la junta √©tica o de revisi√≥n institucional porque se basa en el an√°lisis de datos disponibles p√ļblicamente.

> Variables de resultados

La frecuencia de consumo fue evaluada entre j√≥venes adolescentes usando la pregunta: “Durante los √ļltimos 30 d√≠as, ¬ŅCu√°ntos d√≠as bebi√≥ al menos una bebida que contiene alcohol?”.

Las respuestas correspondientes fueron “0 d√≠as”, “1 o 2 d√≠as”, “3-5 d√≠as”, “6-9 d√≠as”, “10-19 d√≠as”, “20-29 d√≠as”, o “los 30 d√≠as”. El cuestionario indic√≥ que una “bebida” significaba una copa de vino, una botella de cerveza, un vaso peque√Īo de licor o una bebida mezclada.

La frecuencia de los episodios de embriaguez se evalu√≥ entre los j√≥venes adolescentes con la pregunta: “Durante tu vida, ¬Ņcu√°ntas veces bebiste tanto alcohol que estabas realmente alcoholizado?”. Las respuestas correspondientes fueron “0 veces”, “1 o 2 veces”, “3 a 9 veces”, “10 o m√°s veces”. La pregunta dec√≠a que un “episodio de embriaguez” significaba tambalearse al caminar, no poder hablar correctamente o vomitar.

Se evalu√≥ la ocurrencia de un problema relacionado con la bebida entre los adolescentes usando la pregunta: “Durante tu vida, ¬Ņcu√°ntas veces has tenido resaca, te sentiste mal, tuviste problemas con tu familia o amigos, faltaste a la escuela, o te metiste en peleas, debido al consumo de alcohol?”. Las respuestas correspondientes fueron “0 veces”, “1 o 2 veces”, “3 a 9 veces” o “10 o m√°s veces”.

La adquisici√≥n de bebidas alcoh√≥licas se evalu√≥ entre j√≥venes adolescentes que informaron haber bebido en los 30 d√≠as anteriores utilizando la pregunta: “Durante los √ļltimos 30 d√≠as, ¬ŅC√≥mo conseguiste usualmente el alcohol que bebiste?”. Las respuestas correspondientes fueron “lo compr√© en un negocio, o de un vendedor ambulante”, “di dinero a otra persona para comprarlo para m√≠”, “lo obtuve de mis amigos”, “lo obtuve de mi familia”, “lo rob√© o lo obtuve sin permiso”, o “lo consegu√≠ de otra manera”.

> Análisis estadístico

Las estimaciones de la frecuencia de las diferentes variables estuvieron basadas en datos individuales en cada encuesta. Los autores calcularon las estimaciones de prevalencia y DEs seg√ļn sexo, grupo de edad, pa√≠s y regi√≥n (definidos como las seis regiones de la OMS) basados en los pesos de muestreo de la EGSE y las unidades primarias de muestra, utilizando el m√≥dulo de las “muestras complejas” en SPSS versi√≥n 13.0. Las estimaciones de prevalencia son presentadas con ICs del 95%.

Los autores consideraron una diferencia entre dos estimaciones de prevalencia como significativas si los ICs del 95% no se superponían, lo que corresponde a una estimación conservadora de la diferencia estadística. Los autores calcularon las estimaciones globales y regionales combinadas con ICs del 95% en un metanálisis con modelos de efectos aleatorios usando STATA versión 11.0. Este artículo cumple con los requisitos de las Guías para el Reporte Preciso y Transparente de Estimaciones en Salud.

> Papel de la fuente de financiamiento

El financiador del estudio no tuvo ning√ļn papel en el dise√Īo del estudio, en la recopilaci√≥n de datos, el an√°lisis de datos, la interpretaci√≥n de los datos o la redacci√≥n del informe. El autor correspondiente ten√≠a pleno acceso a todos los datos y la responsabilidad final de decisi√≥n de enviar el trabajo para su publicaci√≥n.
Resultados

Hasta diciembre de 2013, 94 países habían hecho al menos una EGSE. No se incluyeron en el análisis ocho encuestas hechas antes de 2005 porque eran demasiado antiguas para realizar comparaciones globales.

Se incluyeron en este estudio datos de EGSE de 57 pa√≠ses en seis regiones de la OMS: siete de √Āfrica; 27 de Am√©rica; dos del este mediterr√°neo; dos de Europa; cinco del sureste asi√°tico; y 14 del Pac√≠fico occidental, que corresponden a un total de 139 649 j√≥venes adolescentes.

En general las tasas de respuesta variaron de 81,2% (930 de 1146 contactados) en Seychelles al 99,6% (2916 de 2929) en Siria. Casi todos los j√≥venes adolescentes que informaron haber bebido en los √ļltimos 30 d√≠as respondieron a la √ļltima pregunta en cada encuesta sobre la adquisici√≥n de las bebidas alcoh√≥licas. El tama√Īo de muestra para las primeras tres preguntas vari√≥ de 80 (Niue) a 20142 (Argentina), con un tama√Īo mediano de la muestra de 1540.

La prevalencia general de consumo de alcohol al menos 1 d√≠a durante los √ļltimos 30 d√≠as fue de 25% (IC 95% 19,3-30,7), y fue m√°s bajo en Tayikist√°n y m√°s alto en Seychelles. La prevalencia fue 27,5% (21,9-33,2) en ni√Īos (la m√°s baja en Tayikist√°n y la m√°s alta en las Seychelles) y 22,5% (18,8-26,2) en ni√Īas (la menor en Tayikist√°n y la m√°s alta en Colombia).

La prevalencia fue 18,9% a la edad de 12-13 a√Īos (la m√°s baja en Myanmar y la m√°s alta en Seychelles) y 29% (23,1-34,8) a los 14-15 a√Īos (la m√°s baja en Tayikist√°n y la m√°s alta en Seychelles). La prevalencia super√≥ el 10% en 46 (81%) de los 57 pa√≠ses incluidos.

En 13 (23%) de los 57 pa√≠ses, los ni√Īos consumieron alcohol con m√°s frecuencia que las ni√Īas. Los adolescentes entre 14 y 15 a√Īos tienden a consumir alcohol con m√°s frecuencia que los adolescentes de 12 a 13 a√Īos en la mayor√≠a de los pa√≠ses

La prevalencia general de consumo de alcohol en al menos 3 d√≠as durante los √ļltimos 30 d√≠as fue 10,1% (IC 95% 8,6-11,5), y fue m√°s baja en Tayikist√°n y m√°s alta en Jamaica. La prevalencia fue 12% (10-13,9) en ni√Īos (la m√°s baja en Tayikist√°n y la m√°s alta en Seychelles) y 8,3% en ni√Īas (la m√°s baja en Indonesia y la m√°s alta en Jamaica).

La prevalencia fue 6,8% a los 12-13 a√Īos (la m√°s baja en Vietnam y la m√°s alta en Samoa), y 12% (10,3-13,7) a los 14-15 a√Īos (la m√°s baja en Tayikist√°n y la m√°s alta en Argentina). La prevalencia super√≥ el 10% en 26 (46%) de los 57 pa√≠ses incluidos.

La prevalencia general de haberse embriagado al menos una vez en la vida fue 17,9% (IC 95% ), y la m√°s baja fue en Tayikist√°n y la m√°s alta en Seychelles. La prevalencia fue 21,3% () en ni√Īos (la m√°s baja en Tayikist√°n y la m√°s alta en Seychelles) y 14,5% () en ni√Īas (la m√°s baja en Tayikist√°n y la m√°s alta en Seychelles).

Los ni√Īos eran m√°s propensos a informar embriaguez que las ni√Īas en 23 de los 56 pa√≠ses (los datos sobre la embriaguez no estaban disponibles en Siria). La prevalencia fue 12,2% a los 12-13 a√Īos (la m√°s baja en Myanmar y la m√°s alta en Seychelles) y 21,5% (17-26) a los 14-15 a√Īos (la m√°s baja en Tayikist√°n y la m√°s alta en Seychelles).

La prevalencia fue mayor en ni√Īos que en ni√Īas, y m√°s alta a los 14-15 a√Īos que a los 12-13 a√Īos

La prevalencia general de problemas relacionados con la bebida fue 10,6% (IC 95% ), y fue m√°s baja en Camboya y m√°s alta en Samoa. La prevalencia fue del 12,5% (10,4-14,5) en los ni√Īos (la m√°s baja en Camboya y la m√°s alta en Samoa) y 8,9% () en ni√Īas (la m√°s baja en Niue y la m√°s alta en Samoa). La prevalencia fue 7,8% (6,6-9,1) a los 12-13 a√Īos (la m√°s baja en Niue y la m√°s alta en Samoa) y 12,3% () a los 14-15 a√Īos (la m√°s baja en Camboya y la m√°s alta en Samoa).

La prevalencia fue mayor en ni√Īos que en ni√Īas, y m√°s alta a los 14-15 a√Īos que a los 12-13 a√Īos. La prevalencia excedi√≥ el 10% en 28 (51%) de los 55 pa√≠ses (los datos no estaban disponibles en Malawi y Siria).

En general, el 27,8% (IC 95% de los adolescentes que informaron haber bebido en los 51 países (los datos sobre la adquisición del alcohol no estaban disponibles en Anguila, Malawi, Guyana, Siria, Maldivas y Fiji) accedieron al alcohol por medio de su amigos, el 19,5% lo compraron en una tienda, el 9,1% (8-10,2) le dio dinero a alguien para comprarlo, el 23,2% lo obtuvo de la familia, el 2,8% lo robó y el 14,4% lo consiguió de alguna otra manera.

Los ni√Īos tienden a comprar alcohol o dar dinero a alguien m√°s para comprarlo con m√°s frecuencia que las ni√Īas, mientras que las ni√Īas tienen acceso al alcohol por medio de la familia con m√°s frecuencia que los ni√Īos. El porcentaje de los encuestados que rob√≥ alcohol, obtuvo el alcohol por medio de amigos, o de alguna otra manera no difiere significativamente entre ni√Īos y ni√Īas en la mayor√≠a de los pa√≠ses.
Discusión

Los autores encontraron que la prevalencia de consumo de alcohol durante los √ļltimos 30 d√≠as, de episodios de embriaguez en la vida y de problemas relacionados con el alcohol fue frecuente en adolescentes de 12 a 15 a√Īos en 57 PBMIs, aunque las estimaciones difieren en gran medida entre pa√≠ses. La forma m√°s com√ļn en que los bebedores adolescentes obtienen alcohol fue por medio de amigos (27,8%) y familia (23,2%) pero una alta proporci√≥n tambi√©n report√≥ haber obtenido alcohol en establecimientos comerciales.

Los hallazgos de los autores sobre la prevalencia de consumo de alcohol entre los j√≥venes adolescentes son generalmente consistentes con los estudios anteriores. Un estudio previo basado en datos de la EGSE de 12 PBMIs mostr√≥ que la prevalencia del consumo de alcohol en los √ļltimos 30 d√≠as en adolescentes de 13-15 a√Īos vari√≥ en gran medida, del 1,6% en Myanmar al 60,1% en Seychelles.17

La prevalencia del consumo semanal de alcohol entre adolescentes de 15-16 a√Īos en 40 pa√≠ses norteamericanos y europeos vari√≥ del 10% en Suiza al 45% en Lituania.Los patrones de consumo vistos en este estudio (p. ej., magnitud de la frecuencia de consumo en la mayor√≠a de PBMIs y las diferencias por sexo y edad) son generalmente similares a los reportados en pa√≠ses de altos ingresos.

Este estudio en 57 PBMIs también mostró grandes diferencias en la prevalencia del consumo de alcohol entre los países en los jóvenes adolescentes. Estas diferencias pueden estar relacionadas con varios factores, incluidas las diferencias en la edad legal para beber, las creencias culturales, las normas sociales y las barreras en el acceso al alcohol para los adolescentes.26

Por ejemplo, se espera que la prevalencia del consumo de alcohol sea baja en países islámicos y en otros países con prohibición de alcohol basada en pautas religiosas o culturales, con la consiguiente baja disponibilidad de alcohol para los jóvenes.

En este estudio, encontraron que la prevalencia del consumo de alcohol fue de hecho baja en los países con grandes poblaciones musulmanas como Siria (7,2%), Tayikistán (0,8%), Indonesia (2,5%), Malasia (7,5%), y Maldivas (4,9%). La prevalencia también puede ser baja en países que efectivamente hacen cumplir la política sobre el consumo de alcohol en menores de edad (por ejemplo, prohibir las ventas a los jóvenes) y en los países con baja aceptabilidad social del consumo de alcohol entre menores.

Sin embargo, la prevalencia del consumo de alcohol podría subestimarse en países con fuertes barreras legales o culturales para beber alcohol entre los jóvenes porque los adolescentes podrían ser reacios a admitir honestamente que beben y pueden reportarlo en menor medida, a pesar del hecho de que el cuestionario es anónimo.

Los autores definen los resultados en este estudio con umbrales bajos (por ejemplo, beber una vez en los √ļltimos 30 d√≠as, que puede incluir beber tan poco como un sorbo). Con respecto a la prevalencia del consumo de alcohol, un umbral bajo podr√≠a representar, en algunos casos, experimentaci√≥n o ritos de paso a una edad de transici√≥n de los adolescentes hacia la edad adulta, mientras que las estimaciones de prevalencia basadas en un umbral m√°s alto podr√≠an se√Īalar mejor un comportamiento de riesgo establecido permanentemente.

En este estudio, la prevalencia general de consumo de alcohol fue del 25% cuando se basaba en beber al menos 1 d√≠a durante los √ļltimos 30 d√≠as pero fue del 10% cuando se basaba en beber al menos 3 d√≠as. Un an√°lisis adicional que eval√ļe las variables en base a varios umbrales podr√≠a ofrecer una mayor comprensi√≥n, particularmente si se interpreta dentro de las normas culturales y sociales de un pa√≠s espec√≠fico.

Los autores encontraron que los ni√Īos usaban alcohol con m√°s frecuencia que las chicas en muchos PBMIs. Las diferencias de sexo en la prevalencia de consumo de alcohol fueron reportadas en varios PBMIs y se encontr√≥ que la prevalencia del consumo de alcohol generalmente fue mayor en ni√Īos que en ni√Īas.

Sin embargo, se encontr√≥ una prevalencia similar del consumo de alcohol en ni√Īos y ni√Īas, como se encuentra en algunos pa√≠ses de altos ingresos, 29 que podr√≠a reflejar cambios sociales hacia derechos y condiciones cada vez m√°s equitativos entre ni√Īos y ni√Īas.

La industria del alcohol ha sido rápida en construir sobre esta tendencia y las posteriores oportunidades del mercado (p. ej., retratando el consumo de alcohol en mujeres en los anuncios como un signo de emancipación, integración social y éxito).30

Los autores encontraron una prevalencia global moderadamente alta tanto de episodios de embriaguez como de problemas relacionados con la bebida, pero con grandes diferencias entre los pa√≠ses. La revisi√≥n previamente publicada de EGSE en PBMIs encontr√≥ que la prevalencia de embriaguez alguna vez en la vida vari√≥ de 2,5% en Indonesia a 53,1% en Seychelles en adolescentes de 13 a 15 a√Īos.17 Como era de esperar, la prevalencia de estos dos resultados fue generalmente m√°s alta en pa√≠ses con una alta prevalencia de uso de alcohol.

En el estudio de los autores, tanto la prevalencia de haber estado ebrio y de haber tenido problemas relacionados con la bebida fue mayor en ni√Īos que en ni√Īas, y en adolescentes mayores que en m√°s j√≥venes, en la mayor√≠a de los pa√≠ses. Una mayor prevalencia de embriaguez en varones que en ni√Īas se ha informado en varios pa√≠ses (p. ej., Espa√Īa, 16 EE. UU., 31 Malasia, 32 y Sud√°frica).

El alcohol entre los jóvenes se obtenía más a menudo de amigos o de la familia

La diferencia de sexo puede ser explicada, al menos en parte, por un consumo de alcohol a menudo mayor entre los ni√Īos que entre las ni√Īas y una tolerancia social al consumo de alcohol generalmente m√°s grande para los hombres que para las mujeres en muchas sociedades. Con respecto a la edad, la mayor prevalencia de haber estado ebrio entre los adolescentes mayores que entre los m√°s j√≥venes es esperable en este estudio y es consistente con otros estudios.

Los autores encontraron que el alcohol entre los jóvenes se obtenía más a menudo de amigos o de la familia. Este hallazgo refleja que estas fuentes pueden escapar al control de la edad más fácilmente que los vendedores comerciales con licencia. Sin embargo, los autores encontraron que los jóvenes también suelen comprar alcohol de vendedores comerciales, incluso en algunos países con políticas que prohíben la venta de alcohol a los jóvenes (por ejemplo, Tailandia) o en algunos países donde la disponibilidad de alcohol es restringida (por ejemplo, Malasia).

Estos hallazgos podrían estar relacionados a la aplicación deficiente de la política que prohíbe la venta de alcohol a menores, un sistema de licencia débil para los puntos de venta de alcohol, o una alta densidad de negocios que venden alcohol (en países en los que el alcohol no está restringido).

Por ejemplo, de acuerdo con informes anteriores, los jóvenes en Filipinasy Australia a menudo compran alcohol en negocios, posiblemente debido a una alta densidad de puntos de venta de alcohol y posiblemente debido a la alta aceptabilidad social de beber alcohol.

La adolescencia es un período crucial con respecto al desarrollo de habilidades cognitivas y a la internalización de los riesgos de salud hacia sus niveles de adulto. Además de aumentar el riesgo de muchas enfermedades y de comportamientos poco saludables, el consumo de alcohol en adolescentes también está asociado con un desarrollo deteriorado del cerebro, 38 incluyendo alteraciones de la atención, aprendizaje verbal deficiente y disminución de la memoria, lo que podría continuar en la edad adulta.

Los hallazgos de una prevalencia sustancial de consumo de alcohol y problemas relacionados con el alcohol en adolescentes j√≥venes en varios PBMIs enfatiza la necesidad de desarrollar e implementar pol√≠ticas p√ļblicas y programas de prevenci√≥n para reducir el consumo de alcohol entre los adolescentes.

Muchas medidas costo efectivas son conocidas y están formuladas (por ejemplo en el apéndice 3 del Plan de Acción Mundial de la OMS para la prevención y el control de enfermedades no transmisibles 2013- y en la Estrategia Global de la OMS para Reducir el Uso Nocivo de Alcohol).

Estas medidas incluyen medidas de salud p√ļblica que reducen la demanda, como el aumento del impuesto especial sobre las bebidas alcoh√≥licas y la prohibici√≥n o restricci√≥n de la publicidad y promoci√≥n del alcohol, as√≠ como medidas para regular la disponibilidad comercial y p√ļblica de bebidas alcoh√≥licas (p. ej., reducir el n√ļmero y el tipo de negocios autorizados para vender bebidas alcoh√≥licas, restringir las horas de venta de alcohol, y hacer cumplir la prohibici√≥n de ventas a menores).

Las intervenciones a nivel familiar o en entornos seleccionados tambi√©n pueden ser √ļtiles para reducir el consumo de alcohol entre la juventud. Las medidas basadas en la familia como las intervenciones cara a cara y el monitoreo parental ben√©volo dirigido a fortalecer los lazos entre padres y adolescentes puede promover la autoeficacia y la resiliencia de los j√≥venes con respecto al consumo de alcohol.

La reducci√≥n del consumo de alcohol en el hogar tambi√©n puede reducir el consumo de alcohol en los adolescentes. Los programas en los pa√≠ses de altos ingresos para aumentar el conocimiento y las habilidades al abordar las conductas de riesgo dirigidas a padres, enfermeras escolares, maestros, pediatras, trabajadores sociales y otros personal clave tambi√©n se ha demostrado que ayuda a los ni√Īos a ser resistentes a los comportamientos de riesgo.

Es necesaria la vigilancia de los patrones de consumo a nivel de pa√≠s a lo largo del tiempo para guiar la pol√≠tica nacional de salud. El proyecto Carga de Enfermedad Global recopil√≥ sistem√°ticamente datos completos de salud de muchas fuentes en todos los pa√≠ses durante m√°s de dos d√©cadas, incluidos los datos disponibles p√ļblicamente, como los utilizados en este estudio.

Sus estimaciones de la frecuencia de los factores de riesgo y la carga de morbilidad asociada, incluso para el consumo de alcohol, se basan en modelos estadísticos, mientras que las estimaciones en este artículo se basan y se limitan a los hallazgos de una encuesta actual.

En 2013, la OMS desarroll√≥ un marco de trabajo de monitoreo global como parte del Plan de Acci√≥n Mundial para la prevenci√≥n y el control de enfermedades no transmisibles. Tres indicadores (de un total de 25) eval√ļan el consumo de alcohol y la morbilidad relacionada en la poblaci√≥n mundial, incluso entre adolescentes.

Se le solicita a los países que informen regularmente los niveles de estos indicadores para monitorear el progreso hacia el logro de los objetivos establecidos por el Plan de Acción Mundial, incluida una reducción del 10% en el uso nocivo de alcohol entre 2010 y 2025. Esta iniciativa mundial se espera que estimule la recolección sistemática y estandarizada de datos sobre el consumo de alcohol, incluyendo a los adolescentes en PBMIs.

El estudio de los autores tiene varios puntos fuertes. Primero, la muestra fue grande (139 649 adolescentes j√≥venes de 12-15 a√Īos) y surgi√≥ de EGSE en las seis regiones de la OMS. Segundo, se aplic√≥ el mismo cuestionario estandarizado en todos pa√≠ses, permitiendo la comparaci√≥n directa entre pa√≠ses. Sin embargo, tambi√©n se deben considerar varias limitaciones.

Primero, el uso de un cuestionario auto informado puede estar sujeto a sesgo de recuerdo y a problemas de comprensión (algunos adolescentes pueden tener habilidades de lectura débiles). Además, diferentes factores culturales en los países pueden dar como resultado diferentes niveles de aceptabilidad del alcohol, que a su vez pueden afectar el auto informe sobre el consumo de alcohol, otro posible sesgo en los datos entre los países. Los estudiantes también pueden haber subestimado su consumo de alcohol en algunos países donde el consumo de alcohol está fuertemente estigmatizado.

En segundo lugar, las estimaciones generales y regionales deben ser interpretadas con precaución debido a la heterogeneidad de los resultados entre países.

En tercer lugar, las estimaciones son representativas a nivel de pa√≠s, pero los autores carecen de variables para realizar suban√°lisis por lugar (urbana vs. rural), estado socio econ√≥mico, tipos de escuela (p√ļblica vs privada), o logro acad√©mico.

En cuarto lugar, las encuestas se llevaron a cabo durante un período bastante largo de tiempo (2006-13) y la comparación directa entre países debe hacerse con cautela. Sin embargo, la mayoría de las encuestas () en el presente estudio se llevaron a cabo en un intervalo de tiempo estrecho (2009). En quinto lugar, las tasas de respuesta de las encuestas difieren entre países, lo que podría sesgar los resultados. Los estudiantes que faltan a la escuela (por ejemplo, no participantes en estas encuestas) podrían tener niveles más altos de comportamientos de riesgo.44

En conclusión, el estudio de los autores muestra un nivel moderadamente alto de prevalencia de consumo de alcohol, embriaguez alguna vez en la vida y problemas relacionados con el alcohol en jóvenes adolescentes en PBMIs; sin embargo, con grandes diferencias entre países.

Estos hallazgos enfatizan la necesidad de desarrollar, fortalecer y hacer cumplir las pol√≠ticas p√ļblicas y programas para reducir el consumo de alcohol entre los j√≥venes en PBMIs con alta prevalencia de consumo y problemas relacionados con el alcohol.
Comentario

El consumo de alcohol en la adolescencia es un importante problema de salud p√ļblica a nivel mundial debido a su efecto nocivo tanto a nivel de salud f√≠sica como mental. El presente estudio actualiza la prevalencia del consumo de alcohol y los problemas relacionados con la ingesta, en adolescentes en muchos PBMIs. Se enfatiza la necesidad de contar con datos concretos para articular pol√≠ticas de prevenci√≥n y control del consumo de alcohol en adolescentes en los distintos pa√≠ses seg√ļn sus condiciones sociales, econ√≥micas y culturales.

Resumen y comentario objetivo: Dra. Alejandra Coarasa.Para Intramed

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