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5 octubre, 2018

C贸mo ser feliz y vivir a pleno… con medio cuerpo

Alca, un joven rapero venezolano, naci贸 sin piernas y sus padres lo abandonaron. Sobrevivi贸 a todo: hace surf, skate, form贸 familia y da conferencias. El cantante de Rap Alfonso Mendoza naci贸 sin piernas, pero la adversidad no le impide llevar una vida plena. Relacionadas 驴La felicidad es un lujo? Los atractivos de los 5 pa铆ses m谩s felices del mundo La ins贸lita respuesta del Estado sobre el reclamo de los

discapacitados: 鈥淪on perjuicios colaterales鈥 Discapacitados en riesgo: Cuando cortan por los m谩s d茅biles Estr茅s, felicidad, emociones: la imperdible charla de L贸pez Rosetti con Fantino Rapear, surfear y estrenarse como padre a los 25 a帽os se convierten en haza帽as cuando, por un mal cong茅nito, no se tiene la mitad del cuerpo. Pero Alfonso Mendoza a帽adi贸 a todos esos logros, el cap铆tulo de migrante en Colombia tras huir de una Venezuela rota. La tremenda historia de este joven de cabello ensortijado y brazos fuertes y tatuados, que decidi贸 llamarse Alca (una contracci贸n de las primeras letras de su nombre y las de “camino”), concita inter茅s en las redes, porque sin darse por vencido se dispuso a rodar feliz por la vida, sea en su patineta o de vez en cuando en hombros solidarios. Siempre a pura sonrisa, Alca lleg贸 hace nueve meses a Barranquilla, la ciudad portuaria m谩s grande del Caribe colombiano. Cuenta que lo hizo atravesando cientos de kil贸metros por uno de los peligrosos atajos fronterizos que hierven bajo el sol des茅rtico de La Guajira. Aunque ten铆a pasaporte, prefiri贸 tomar el riesgo para poder meter algunas artesan铆as para la venta. Un plan de fuga que dej贸 de ser excepci贸n, ya que cerca de un mill贸n de personas han llegado desde Venezuela a Colombia, muchos sin documentos y por las trochas ilegales que anta帽o han servido para el contrabando de mercanc铆as, sobre todo de la subsidiada gasolina. Seg煤n la ONU, 1,9 millones de venezolanos han dejado su pa铆s desde 2015, huyendo de la crisis econ贸mica y pol铆tica. “Me vine como ilegal, por trocha, al igual que como tambi茅n se vino mi esposa, fue rudo por la guerrilla (colombiana), por la Guardia Nacional” de Venezuela, recuerda Alca en una entrevista con AFP. Alca dej贸 atr谩s una Venezuela postrada por la escasez y la hiperinflaci贸n, donde en tiempos mejores pod铆a ganarse la vida con sus conocimientos en dise帽o y como conferencista de superaci贸n personal. Pero “en el momento en que me enter茅 de que iba a ser pap谩, tuve que venir a Colombia”, precis贸. En su pa铆s, reconoce, no ten铆a c贸mo ofrecerle un “mejor futuro” a su compa帽era Mileidy Pe帽a y a Auralys, la beb茅 de ambos que naci贸 el 21 de septiembre en un hospital p煤blico de Barranquilla. Alfonso Mendoza Alca-AFP-05-10-2018 Alca a diario se las arregla para descender por unas gradas r煤sticas y avanzar por un camino pedregoso. Las ruedas crujen literalmente debajo de su cuerpo. Tras ensayar como organizador de rifas y vendedor de artesan铆as y jugos, Alca comenz贸 a rapear en el transporte p煤blico. En Venezuela cantar era un pasatiempo, pero en Colombia es su medio para sobrevivir. Siempre rodando, llega hasta la puerta de un bus viejo. Como puede se trepa y as铆 el hombre de gafas grandes y pendientes comienza a soltar versos con el parlante trenzado y el micr贸fono pegado a la boca. “Y si voy a Venezuela/ Y me toca regresar/ No lo pensar铆a dos veces/ para volver a esta ciudad”, suele cantar. Sus letras casi que le sirven de salvoconducto. La llegada masiva de venezolanos ha generado alguno que otro brote de xenofobia, pese a la pol铆tica de “brazos abiertos” que defiende el gobierno. Hasta mediados de este a帽o hab铆an sido regularizados 820.000 venezolanos. En un buen d铆a, Alca puede regresar a casa con 30.000 pesos colombianos, unos 10 d贸lares. Hoy, un salario mensual en la desvalorizada moneda venezolana equivale a 29 d贸lares. Cuando su trabajo informal se lo permite, Alca busca el mar. Hace mucho que la agenesia femoral que atrofi贸 el desarrollo de sus miembros inferiores dej贸 de ser un complejo. Despu茅s de sobreponerse a la depresi贸n, que le hizo pensar en el suicidio a los 13 a帽os, se aficion贸 al patinaje acrob谩tico y m谩s recientemente aprendi贸 a surfear. “Una ola es una barrera que se va rompiendo a trav茅s de la tabla”, se帽ala. Alfonso Mendoza Alca-AFP-05-10-2018 Una met谩fora de su vida. Apenas naci贸, sus padres lo abandonaron y su abuela lo cuid贸 hasta que ella falleci贸 cuando 茅l ten铆a nueve a帽os. Luego vinieron los tiempos de la silla de ruedas y la escuela: “Los ni帽os me met铆an en las papeleras o me encerraban en los ba帽os”. Hasta que la m煤sica le “salv贸 la vida” y un amigo lo ayud贸 a cambiar la silla por la patineta. El rapero surfista y ahora padre quiere recuperar de a poco lo perdido en Venezuela. Incluso ya retom贸 sus conferencias con un 煤nico mensaje: “Dios no me dio piernas, pero lo reemplaz贸 con talentos”. AFP/H.B. Temas Alfonso Mendoza Alca rapero sin piernas agenesia femoral

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