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3 noviembre, 2017

La atenci贸n de los superdotados

compilacion lic elena farah
Lola Gal谩n-periodista del Pa铆s de espa帽a

Quejas por las afirmaciones que se hac铆an en un reportaje sobre los falsos diagn贸sticos a ni帽os con altas capacidades intelectuales
Un aula de ni帽os de tres a帽os en un colegio de M谩laga. Garc铆a-Santos. Los ni帽os superdotados pueden enfrentarse a un verdadero calvario en la escuela y en el proceso de inserci贸n en una sociedad que, obviamente, no est谩 a su altura. Uno de los problemas m谩s frecuentes es el de recibir, adem谩s, un diagn贸stico err贸neo. De todo esto trataba el reportaje Los falsos diagn贸sticos publicado el pasado domingo en la edici贸n digital, y al d铆a siguiente en la edici贸n impresa (鈥淯n falso diagn贸stico鈥).
El reportaje part铆a del relato de la madre de un joven superdotado (Enol), tratado err贸neamente por un trastorno de d茅ficit de atenci贸n (TDAH) y medicado de acuerdo con ese diagn贸stico. Ateni茅ndose al

testimonio de la madre, en el texto se dec铆a que la muerte del joven se hab铆a producido en un accidente de tr谩fico “cuando conduc铆a medicado鈥. En el reportaje se afirmaba, adem谩s: ‘El medicamento que se administra en el caso de los pacientes con d茅ficit de atenci贸n es el metilfenidato, un derivado de la metanfetamina que puede generar, seg煤n los especialistas, adicci贸n adem谩s de otros efectos secundarios como alteraciones en el sue帽o, en el peso y en el crecimiento’.
El mismo lunes me escribi贸 un lector, Luis Morr谩s, para quejarse del art铆culo que, 鈥渃omo ocurre con frecuencia鈥 al abordar el TDAH, contiene en su opini贸n 鈥渋nexactitudes, t贸picos y generalizaciones鈥. 鈥淓n este caso, el articulista aprovecha el tema principal para inducir valoraciones negativas sobre la medicaci贸n con metilfenidato. Este medicamento no causa adicci贸n, aunque s铆 puede producir alteraciones en el sue帽o (insomnio) o p茅rdida de apetito. Lo que es inaceptable es que insin煤en que un joven muri贸 porque conduc铆a medicado, cuando lo que produce el medicamento es un incremento de la concentraci贸n y mejora del control de la impulsividad entre otras cosas. Es decir, que en realidad reduce la probabilidad de accidente鈥. El mismo lector critica las declaraciones que se recogen en el texto de una psic贸loga, y concluye: 鈥淟o peor del caso es que mucha gente que lee su peri贸dico da por buenas las inexactitudes tendenciosas que se vierten en este art铆culo鈥.
Al d铆a siguiente lleg贸 a mis manos la carta de Mariano Trillo Garrigues, m茅dico psiquiatra infanto-juvenil en la que hace constar su 鈥渕alestar鈥, 鈥渃ompartido por muchos compa帽eros de la Asociaci贸n de Psiquiatr铆a del Ni帽o y del Adolescente鈥. En la que se帽ala: 鈥淓n primer lugar, las altas capacidades y el TDAH no son mutuamente excluyentes, y ambos pueden causar dificultades tanto en el rendimiento acad茅mico como en el ajuste social. Las medicaciones de primera indicaci贸n para el TDAH son estimulantes del cerebro, y existe rotunda evidencia cient铆fica de que ayudan a estos pacientes a reducir su propensi贸n a accidentes de tr谩fico, ya que mejoran la concentraci贸n y disminuyen las conductas impulsivas. Por a帽adidura, no son sedantes, aunque ayudan a pacientes de excesiva actividad f铆sica a controlarse mejor, y est谩 cient铆ficamente demostrado que no solamente no producen adicci贸n sino que ayudan a prevenir otras adicciones. La propensi贸n a accidentes est谩 asociada al propio TDAH por la b煤squeda de sensaciones intensas que presentan muchos de estos pacientes, que se reducen con el tratamiento. Y en cualquier caso muchos j贸venes tienen accidentes de tr谩fico por su inexperiencia o por mala suerte鈥.
He remitido estas quejas a la secci贸n de Noticias, donde se realiz贸 y public贸 el reportaje y he recibido la siguiente respuesta:
鈥淟os efectos secundarios de la medicaci贸n que se se帽alan en el texto fueron apuntados por el psiquiatra Jos茅 Luis Pedreira, exjefe de psiquiatr铆a del Hospital Ni帽o Jes煤s y por Arturo Vilorio, ponente en el congreso El Mundo Del Superdotado, con quien se contact贸 para la elaboraci贸n del reportaje aunque no se mencionan en 茅l. Como en otros muchos casos, se ha recurrido a una fuente que nos sirve para contextualizar pero que no destacamos en el texto. En cualquier caso, se se帽ala que ese medicamento 鈥減uede鈥 generar adicci贸n鈥.
鈥淓n el texto se habla de la muerte de Enol, 鈥渃uando estaba medicado鈥, seg煤n nos relat贸 su madre, quien insisti贸 en que se hab铆a enganchado a la medicaci贸n. No decimos que sea consecuencia de ello鈥.
Ante estas explicaciones, que envi茅 inicialmente al se帽or Morr谩s, este respondi贸 poniendo en duda que el profesor Pedreiras hubiera podido hablar de que los medicamentos en cuesti贸n puedan generar adicci贸n, cuando esto no consta entre los efectos secundarios de los mismos. Y a帽ade respecto a la explicaci贸n que por qu茅 se se帽al贸 en el texto que Enol conduc铆a medicado cuando sufri贸 un accidente mortal: 鈥淎unque es cierto que no pone “tuvo un accidente porque estaba medicado”, s铆 insin煤a que hay una relaci贸n por el hecho de mencionarlo (y no si ten铆a sue帽o, hambre, hab铆a comido demasiado, ten铆a prisa, etc茅tera). No puedo dejar de destacar que en el prospecto de [el medicamento] concerta no hay recomendaciones en contra de conducir, como sucede -por ejemplo- con los medicamentos contra el catarro鈥.
Entiendo que las objeciones fundamentales al reportaje son dos, a tenor de lo que denuncian ambas cartas:
En primer lugar, se discute que el metilfenidato que se administra a los pacientes con TDAH, pueda llegar a causar adicci贸n. Ante las dudas planteadas he hablado por tel茅fono con el profesor Jos茅 Luis Pedreira, exjefe de psiquiatr铆a del Hospital Ni帽o Jes煤s de Madrid, quien reitera: 鈥淎lgunos medicamentos que se administran a los pacientes con TDAH podr铆an causar adicci贸n. Son derivados de las anfetaminas y siempre que se utilizan las anfetaminas hay adicci贸n, al menos psicol贸gica鈥.
Respecto a las circunstancias en las que se produjo el fallecimiento en accidente del joven Enol, creo que los lectores tienen raz贸n. Aunque no se acuse directamente a la medicaci贸n del accidente, es indudable que al aportar ese 煤nico dato a las circunstancias en que se produjo, se hace recaer en 茅l, indirectamente, la responsabilidad del suceso.
Hubiera sido importante tambi茅n se帽alar en el texto que el falso diagn贸stico de TDAH que reciben a veces los superdotados, no siempre es falso, dado que dicho trastorno no es incompatible con un alto coeficiente intelectual.

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