Ir al contenido

15 junio, 2015

COMO SEÑALARON LOS ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS ACTITUDES DOCENTES

LIC ELENA FARAH

En el proceso de aprendizaje en contextos universitarios intervienen muchos factores, algunos dependientes del alumno y otros dependientes de la interacción entre ellos y con el profesor. La experiencia de los profesores indica que la creación de un clima adecuado puede mejorar sensiblemente este proceso. Determinadas actitudes por nuestra parte así como

respuestas inadecuadas a situaciones que se generan en el aula pueden incidir negativamente sobre el clima de aprendizaje. En primer lugar es necesaria la aclaración de los conceptos de actitud y clima de aprendizaje a los que nos referimos. La actitud no es una respuesta concreta que se observe directamente en el individuo, sino que se infiere a través de su comportamiento, así por ejemplo, un comportamiento disruptivo de un alumno indicará una actitud en términos negativos. La actitud se puede expresar en tres tipos de respuesta: cognitiva (pensamientos, ideas,…), emocional (sentimiento) y conductual (actuación directamente observables).Por clima de aprendizaje, entendemos lo referido a la percepción global de factores que inciden en el aprendizaje y que tienen que ver especialmente, con aquellas características, tanto del profesor como del ambiente, que aportan a los estudiantes la seguridad personal necesaria para afrontar los retos que el mismo plantea. Cuando el clima es adecuado incide positivamente en el aprendizaje, así como en la satisfacción general del alumno frente a su proceso. El profesor no sólo transmite información a los alumnos sino toda otra serie de competencias a lo largo de su interacción con ellos. El alumno adquiere nuevas habilidades en base a la observación del modelo que el profesor le presente y a su elaboración activa de la experiencia observada. De esta forma el aprendizaje es definido como un cambio relativamente permanente de los mecanismos de la conducta, debido a la experiencia con los acontecimientos del medio. Las relaciones comunicativas y las percepciones interpersonales entre profesores y estudiantes se consideran cruciales en el proceso de aprendizaje. Se ha llevado a cabo un estudio en la Universidad Europea de Madrid para conocer la percepción de los estudiantes sobre las actitudes docentes que repercuten en el clima del aula. El mayor número de comentarios sobre actitudes docentes se incluían en las categorías que denominaron “empatía y trato” y “dinámica de las clases”, seguidas de “coordinación y planificación”, “material, trabajos y evaluación” y “normativa”. Los alumnos valoraron positivamente todos los aspectos que evidenciaban el interés del docente por mantener una relación personalizada y cercana, su capacidad de escucha y de mostrar interés por los temas que son importantes para ellos. Zabalza define estas situaciones como “condiciones estimulantes para el desarrollo personal”, que forman parte de lo que considera “buenas prácticas docentes. Según la percepción de los alumnos, para generar un buen clima de aprendizaje no sería suficiente actuar “entreteniendo” a los alumnos sin prestar atención a los contenidos que se imparten. Los estudiantes valoraron positivamente el dominio de la materia impartida, el esfuerzo del docente para hacerse entender, que se les facilite material y bibliografía adecuada así como aspectos relacionados con la planificación de la asignatura. Se mostraron críticos, tanto ante actitudes paternalistas como autoritarias. En la categoría “Materiales, trabajos y evaluación” los estudiantes valoraron negativamente aspectos como la escasez de materiales y bibliografía de referencia, la falta de pautas y orientación cuando se les encomienda la realización de un trabajo en grupo o la incoherencia entre lo explicado en clase y lo que se pregunta en los exámenes, que llevan a una falta de coherencia en la docencia y evaluación de distintos grupos de alumnos matriculados en la misma asignatura. Fueron también señalados como negativos para el clima de aprendizaje, los aspectos relacionados con la falta de planificación de actividades docentes (trabajos, revisiones de examen), así como la falta de información sobre el cronograma de la asignatura y la demora en la corrección de las pruebas escritas. Los estudiantes señalaron que las actitudes y comportamientos docentes tenían un claro efecto sobre el clima de aprendizaje, e indicaron la motivación/desmotivación como repercusión principal. Se consideró que los comentarios de los alumnos, pueden servir a los docentes como guía de autoevaluación de las actitudes e intervenciones, pudiendo dar las pistas necesarias para crear una herramienta que les facilite este proceso.

LIC ELENA FARAH

Comparte tus pensamientos, publica un comentario.

Usted debe conectarse para publicar un comentario.